
Y sí, como dice el Anarka, el pueblo peronista quiere la felicidad y la alegría que deparan, entre otras cosas, los feriados y los días no laborables. Por eso, dejamos la croqueta en estanbai y nos dedicamos a la lujuria total. Domingo, nos levantamos tipo diez, agarramos la bicicleta, nos dirigimos a la panadería a comprar faturas, el pan y un cuarto de cuernitos mezclado con libritos (bien grasosos), luego nos dirigimos a lo de nuestro compañero canillita amigo, compramos el Sur y el Página, desenvolviendo unos buenos morlacos

Al terminar, puede que salga un siestón escuchando el partido de la fecha, puede que salgan unos mates con alguna faturita que sobró de la mañana; pero lo que recomiendo, para terminar el domingo pum para arriba, todos los video juegos del compañero Vizcacha (no se pierdan karate kirch, apoyando el mouse sobre Néstor: le salen rayos!!), así llegamos al final del excelente domingo con la satisfacción de haberle roto el toor a ese fantoche Cornetín!
Ah, perdón Pepino, hoy no queremos hablar de las minas a cielo abierto ni de la catarata de denuncias que realizás mediáticamente, sólo vamos a brindar por la alegría, que no sólo es brasilera sino que además es bien peronista!! ¿Sabés de lo que te hablo, o seguís extrañando las croissants en ese París que vos deseás para tus seguidores de la clase media porteña eh?
4 comentarios:
Un verdadero domingo nacional y popular, compañero. A disfrutarlo!
Muy bienm hay que terminar con el mito de que los domingos son tristes.
Che... todo muy lindo, pero... una atención a la doña gritando Viva Perón, ¿no?
jejej, tenes razón Tani, faltó el postrecito, ejje!!
Publicar un comentario